La emoción más fuerte que tenemos es el miedo. ¿Cómo incide el estrés/ miedo en nuestro organismo en época de pandemia?

Cuando el miedo se dispara activa nuestro sistema nervioso hacia la angustia y el terror. Podemos decirlo de manera más concreta, que el miedo activa un estado de alerta, que nos lleva hacia la paranoia, pensamientos de amenaza y entonces creamos internamente lo que creemos. Con esto, podemos inferir que los pensamientos afectan al sistema nervioso de igual modo que la tensión/dolor físico incide sobre nuestros pensamientos.

El miedo que está ocasionando el coronavirus no solamente afecta a nuestro sistema sanguíneo, sino que al sumarse la alarma social incide en nuestro sistema nervioso, alterándolo y desregulando otros procesos internos como el físico, emocional, mental y a un nivel más concreto al sistema inmunitario.

La primera reacción instintiva biológica que nuestro organismo tiene frente al miedo es la contracción al nivel neurofisiológico. Si no ponemos atención a esta reacción automática e inconsciente del sistema nervioso va a ser difícil que podamos entender a un nivel más profundo, como nos está afectando el miedo en nuestro cuerpo en su globalidad, es decir tanto a nivel biológico, físico, emocional y mental. Esta incomprensión de la unicidad e interdependencia psicocorporal nos va a limitar encontrar recursos y salidas saludables.

Tenemos que aprender a cambiar las respuestas corporales automáticas de nuestro organismo, sistema nervioso frente al estrés y al miedo, ya sean en forma de conductas hiperactivas que nos agitan dando lugar a estados de ansiedad o hipoactivas que inhiben nuestros impulsos, manifestándose en forma de pesadez, cansancio, depresión…

¿Entonces que y cómo podemos hacer para aflojar y liberar nuestras tensiones físicas en este estado de incertidumbre,  miedo y estrés, y que se ha acentuado desde hace algo más de un año por la pandemia del coronavirus?

 

En este video muestro como acompaño a la persona para entrar en su cuerpo de manera consciente y entregarse a la apertura de su mundo sensorial emocional y mental.